¡Buenas noches, damas y damos; caballeros y caballas!


Lo de odiar la navidad apesta a tópico rancio por todos sitios. Como lo de ser raro o estar loco. Y ¿qué dejarán los falsos inconformistas para los inconformistas reales, odiadores hasta los dientes de fiestas consumistas e hipócritas? ¿qué dejan para los locos lindos, para los que se atreven a ser diferentes y no sólo se jactan de serlo? Al final siempre es lo mismo, puro afán igualitario. Y que nos cure Lola.



Queridos Reyes Magos:
Para navidad quiero un silenciador para hermanos menores, una varita mágica, un tango bajo la luna en cierta playa de la Gomera, y unos tacones rojos. Ah, y la paz mundial. 8-) :P



P.D Mi blog tiene ya cuatro meses y aún tiene nombre y diseño provisorios... (should I panic?)

1 que me quieren hoy:

Alicia Rodríguez dijo...

Yo creo que es mucho decir eso de odiar la navidad.. en todo caso aburre a veces, y estresa mucho, porque la gente se vuelve loca comprando a veces sin sentido. Que comprar un regalo es lo más bonito del mundo, pero comprar un regalo porque es Navidad y aunque no se te ocurra nada tienes que comprar, es horripilante :S